Tipos y grados de pérdida auditiva

Existen tres tipos principales de pérdida auditiva: conductiva, sensorioneural y mixta. Cada tipo afecta una parte diferente del oído. Es importante que usted visite a un audiólogo calificado para diagnosticar el tipo y grado de su pérdida auditiva.

Pérdida conductiva La pérdida conductiva ocurre cuando las ondas sonoras son bloqueadas en el oído externo u oído medio y no pueden llegar al oído interno – donde la audición es aún normal. Las causas de este tipo de pérdida incluyen infecciones de oído medio (otitis media), acumulación de calcio alrededor de la cadena osicular (otosclerosis) o acumulación de cerumen o líquido debido a los resfriados. Si no se trata, la pérdida conductiva puede resultar en un daño permanente.
Pérdida sensorioneural La pérdida auditiva sensorioneural explica el 90% de los problemas auditivos en los adultos. Este tipo de pérdida ocurre cuando las células ciliadas en la cóclea (oído interno) se dañan y el sonido no llega al cerebro, en donde se procesa. Las causas incluyen envejecimiento, exposición repetida a ruido excesivo sin protección auditiva adecuada, enfermedades como paperas, esclerosis múltiple o enfermedad de Ménière, medicamentos (p.e. cisplatino, quinina o ciertos antibióticos) ó rubeola adquirida durante el embarazo. La pérdida sensorioneural es permanente y los audífonos pueden ayudar en la mayoría de los casos.
Pérdida mixta La pérdida auditiva mixta es una combinación de pérdida conductiva y sensorioneural. La pérdida conductiva se puede tratar con medicamentos o cirugía; la sensorioneural es permanente, pero se puede beneficiar del uso de audífonos.

Pérdida unilateral

La pérdida auditiva significativa o total en un oído también es referida como sordera unilateral. Puede ser causada por: enfermedad, trauma craneal, tumores (neurinoma del acústico) o desórdenes hereditarios. Este tipo de pérdida auditiva reduce en gran medida la conciencia sonora del peor oído de las personas y puede ser muy incapacitante.

Grados de pérdida auditiva

Los audiólogos usualmente describen los tipos de pérdida auditiva por grados. El grado de pérdida se define en rangos de leve, moderada, moderadamente severa, severa y profunda.

Un audiograma representa gráficamente una pérdida auditiva, al registrar que tan bien se escuchan una serie de tonos puros. Los diferentes tonos o frecuencias (Hz) se marcan en el eje horizontal. La frecuencia o “tono” de los sonidos aumenta de izquierda a derecha. El nivel de intensidad (dB) o la “sonoridad” de cada tono se muestra en el eje vertical. Entre más alto sea el número, más fuerte es el sonido. Las X y O a lo largo del audiograma, representan el nivel más suave al cual fue escuchado cada tono en cada oído.